News, Views and Careers for All of Higher Education
Back to The Education of Oronte Churm
Dec. 22, 2006
My name is Oronte Churm, and I teach at a large state university. Over the last year, I’ve written about my experiences in a series of dispatches for McSweeney’s Internet Tendency.
The co-editors of Inside Higher Ed, easily impressed, invited me to blog here. Until it was pointed out to me, I’d no idea that “bloggers” might be “paid,” and the whole “Internet” thing sounded vaguely “disreputable.” But I was moved by the story of two roving grifters with fourth-grade educations who founded a periodical devoted to the life of the mind—it’s the miracle that is America—and I said I wanted in.
Of course, my name is not Oronte Churm; that’s a pseudonym, as is the name of the university (Hinterland) where I teach, and the town (Inner Station) where my wife, two little boys, and I live. Some will be bothered at my use of a pen name, but they can rest assured that I thought hard about it and chose a name very suited to me, so these entries are indeed the real thing.
Once you change something from life to accommodate the writing, however, other things must be amended too. When I said, for simplicity, that I teach at a university, you might have assumed I’m a professor. I’m not, by title; I’m adjunct faculty—a non-tenure track, or contingent, or adjunct, lecturer in an English department.
And when I say I have a terminal degree (which qualifies me as a lecturer at this school, not an instructor, for slightly better pay), I mean that I am a Master of the Fine Art of writing, and have seen no need, thus far, to take a step down and become any old doctor of philosophy.
All this puts me in an odd position for writing this blog. I’m no scholar of educational policy, no historian of higher education, no labor organizer for the teaching class. If anything, I’m an accidental adjunct, having found my way here after stints as a fast-food worker, snake handler, soldier, deep-sea diver (link provided for those who failed tenure review this year), housepainter, bus driver (ditto), editor, production manager, and corporate writer. But I’ve never found a job that suits me better than teaching rhetoric, literature, and creative writing at the university level, and it turns out I’m good at it.
In fact, instead of disqualifying me to write about higher education, my background provides me a unique lens to see this weird and sometimes beautiful milieu we call “college life.” In these entries I’ll be trying to learn for myself about various aspects of higher ed—faculty, staff, workers, students, architecture and grounds, policies and repercussions, money, quality of life, reasons for being, and more. I hope you’ll join me regularly in the inquiry and discussion.
Welcome tyro-blogger. I appreciate your earnest yet jocular intro., Oronte. I can relate to much of what you say, looking forward to more. will check back soon. -jms
juan, at 6:00 am EST on December 23, 2006
Inside Higher Ed. has aquired a jem. I love your mcsweeney’s writings, and I’ll visit here often, if only to get more of the same. Great!
d, at 9:20 pm EST on December 24, 2006
Great to see more of your writing! I have been following you at McSweeney’s and thoroughly enjoying your dispatches. My only grumble is that McSweeney’s doesn’t supply an RSS feed and I’m always worried I’ll miss one if I don’t check in on the proper day.
Now you’re here and these folks don’t supply an RSS feed. (Except for their front page, which looks interesting but is not why I came here.) Tsk.
Dear editors, like many others, I’ve celebrated my 21st (century, thanks). Come and join us! :-)
Howlin’ Hobbit, at 6:10 am EST on December 25, 2006
AMOS JUAN COMENIUS PAULO FREIRE PROFESOR EDUARDO MARCELO COCCA jpg
Titulo El Profesor Universitario Autor Eduardo Marcelo Cocca Resumen Debemos tener en claro, si queremos una educación universitaria artesanal, amateur, o una educación en manos de verdaderos profesionales de hecho y de derecho, como corresponde y nos merecemos, y sobre todo en un país en serio, donde debe reinar por encima de todo el Estado de Derecho, al todos debemos propender para que su ejercicio, no sea una expresión de deseos, sino una realidad, a la que todos sin ninguna duda aspiramos. Lo habitual, tanto en universidades publicas como privadas y con la anuencia de sus autoridades, los Profesores Universitarios, son solamente de hecho, detentan una carrera de grado y tanto ellos como las autoridades, consideran suficiente merito para habilitarlos como profesores, en abierta contradicción con las leyes que regulan el ejercicio de la profesión, L.E.S. Art.. 36, Código Penal, etc. Palabras claves Usurpación de Titulo, Profesor Universitario, Estado de Derecho Fecha de envío 24/11/06 Fecha de recepción 24/11/06 Introducción Desde un punto de vista estrictamente jurídico estamos frente a una flagrante violación de la ley, delitos penales incluidos, creo que no es necesario recordar que todo ciudadano tiene obligación de conocer la ley, ni que decir si se trata de letrados. Desgraciada y alegremente tanto participes necesarios, como autoridades que nombran en estos puestos, están incursas en el delito, recordar el CP, cuando nos dice aquel que designe a alguien sin titulo suficiente, podemos cerrar los ojos o mirar para otro lado, tal como hemos hecho hasta ahora,pero después nonos quejemos de los resultados o busquemos chivos expiatorios en la escuela secundaria, cuando el verdadero problema, núcleo de esta cuestión es la universidad misma, que claro, manejada por amateurs y no verdaderos profesionales, titulados los resultados no pueden ser otros que los que se exhiben, lamentablemente. Desarrollo El Estado Nacional, a través del Ministerio de Educación otorga como corresponde, autorización a diferentes universidades publicas y privadas, el permiso para el post- grado de Profesor Universitario y posterior otorgamiento del titulo correspondiente, luego de cursada y aprobada la curricula especifica de la carrera. Ahora bien, la gran mayoría de los profesionales que ejercen como docentes universitarios, salvo raras excepciones, carecen del titulo de Profesor Universitario. El Profesor Universitario, cuando esta en clase frente al alumnado, no esta en calidad de abogado, juez, medico, ingeniero, etc., sino cumpliendo la función y desempeñando el rol de Profesor Universitario, y para lo cual y se cae de maduro que su carrera de grado no es suficiente para el ejercicio profesional como Profesor Universitario, tal como lo marca el sentido común y las regulaciones de las leyes. Prima facie, estos profesionales, sin titulo de Profesor Universitario, estarían alcanzados por el Art.. 246.- inc.1.-Usurpación de Títulos.-del Código Penal, que dice:el que ejerciera o asumiere funciones publicas sin titulo.- Art., 247.- Según ley 24527.- Usurpación de Títulos,- Código Penal.- que dice: el que ejerciere actos propios de una profesión......, sin poseer titulo...... y luego dice: el que se arrogare grados académicos, títulos profesionales u honores que no le correspondieren. La ley de Educación Superior N* 24521, Art.. 36, nos dice: los docentes de todas las categorías deberán poseer titulo universitario de igual o superior nivel a aquel en el cual ejercen la docencia.........,o sea que si ejercen como Profesor Universitario, tal como taxativamente lo marca la ley, deberán tener titulo de Profesor Universitario, además del titulo de la carrera de grado que lo habilita en la especialidad. Las universidades otorgan el titulo de Profesor Titular, Asociado, Adjunto o Jefe de Trabajos Prácticos. Le recuerdo aunque parezca una verdad de Perogrullo, para acceder al titulo de Profesor Universitario, hay que cursar y aprobar una determinada curricula. La ley de Educación Superior, que la que norma, contiene y da marco legal a las universidades, ni aun en el párrafo referido a la autonomía universitaria, no dice en ninguna parte que estas puedan nombrar a cualquier profesional con titulo insuficiente como Profesor Universitario. Desde el punto de vista del Derecho, supongamos que alguien que ejerce la profesión de Abogado, pero no sabe que es el Código Civil, ni quien fue Vélez Sarsfield, con toda seguridad ningún letrado aceptaría esta situación,sin embargo la mayoría de los Profesores Universitarios ( de hecho ), no saben quien fue Amos Comenius, ni que decir de su ” Didáctica Magna “, o incluso mas en nuestros días, el colega Abogado y Pedagogo Paulo Freire, quizás el mas importante en la historia de la educación latinoamericana, con su celebre texto ” La Pedagogía del Oprimido “. El Profesor Universitario, tiene la obligación de conocer, perfecta y profundamente, las corrientes didácticas imperantes, para que de acuerdo con su leal saber y entender, y luego de todos los análisis pertinentes, se enrolaren en la corriente conductista, humanista, constructivista o mixta, o incluso alguna elaboración personal basada en conocimientos que los especialistas elaboraran día a día, para aquellos a los que de verdad nos importa la educación universitaria abrevemos. Lo mismo sucede con cual es la metodología de enseñanza, que aplicaremos con el alumnado, será lineal, concéntrica o espiralada, el manejo de cualquiera de estas técnicas, debe ser algo tan habitual para el verdadero profesional, que cumple el rol de Profesor Universitario, como el hablar o escribir para cualquiera de nosotros. Lo expuesto hasta aca, no llega a ser ni la punta del iceberg Entonces señores de una vez `por todas a llegado el momento de ponernos los pantalones largos, y que asumamos como no puede ser de otra manera, que no se puede ejercer una profesión, ni ser un profesional de la misma sin titulo habilitarte. Como colofón y para dejar palmariamente demostrado todo lo expuesto hasta aquí, digamos que todos los meses cobramos una limosna, a la que las universidades llaman sueldos, y las remuneraciones son en concepto de Profesor auxiliar, jtp, adjunto, asociado o titular, insisto a cualquiera de estas categorías llegaron por una varita mágica que los designo inmerecidamente contra de todas las leyes del sector incluso reitero el Código Penal, que en este caso no cumple su función preventiva como debería y todos estamos esperando el irrestricto cumplimiento de la norma Conclusión Seria deseable, que las autoridades competentes y dando un plazo de 24 o 36 meses, para que los actuales Profesores Universitarios de hecho, se conviertan en Profesores Universitarios de Hecho y de derecho, para orgullo propio y de toda la comunidad educativa. Temas a debatir Profesores Universitarios de hecho o de hecho y de Derecho Profesores Universitarios Profesionales de la educación o amateurs de la educación universitaria Bibliografia Ley de Educacion Superior Nro. 24521Codigo Penal Argentino
—Posted by PROFESOR COCCA to PROFESOR COCCA at 11/25/2006 12:19:00 PM
EDUARDO COCCA, at 9:21 pm EST on December 27, 2006
I was delving yet again into the labyrinth of our College’s strategic plan (or rather the attempt to create a strategic plan) when I found a link in an old email to McSweeney’s Scenes from Lord of the Rings that Might Have Been ... Higher Ed can only benefit from your irreverent relevance. I’m looking forward to the blogs of Oronte Churm.
Enid Newberg, President at Kepler College, at 2:25 pm EST on December 28, 2006
All clip art, unless otherwise noted, comes courtesy of a terrific website for educators and students, called Clipart ETC. It’s an online service of Florida’s Educational Technology Clearinghouse. See http://etc.usf.edu/clipart/.
Oronte, at 10:25 am EDT on March 16, 2007
English 245
I loved your class. Your personal stories added so much “life” to the class as compared to many of the professors who come in and relay the same information semester after semester just to get paid. I’ve tried taking more of your classes, but can never find them and would just like to thank you for my now great interest in short stories, and Herman Melville, that I wouldn’t have had without you.
Iz, at 3:55 pm EDT on April 25, 2008